Dos mezquitas en Cisjordania fueron incendiadas durante un fin de semana de violencia de los colonos, según funcionarios israelíes. Los ataques ocurrieron durante la noche y se atribuyeron a los colonos israelíes, con pruebas que incluyen mensajes pintados con spray que hacen referencia a un soldado israelí recientemente asesinado. La violencia ha resultado en cuatro muertes de palestinos y dos muertes de soldados israelíes. Las fuerzas de seguridad israelíes respondieron selando carreteras, restringiendo el acceso a los hospitales y arrestando a más de 70 palestinos. Los residentes describieron haber presenciado la destrucción y notaron la falta de apoyo de las autoridades israelíes. Las imágenes de seguridad capturaron a individuos que provocaron una explosión en una mezquita, mientras que el ejército israelí declaró que investigaría el incidente, pero rara vez enjuicia a los colonos involucrados en tales actos. El primer ministro Netanyahu anunció el aumento de la seguridad, incluidas las operaciones de demolición de hogares de presuntos militantes.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la violencia como originada por "colonos" y atribuye la responsabilidad al gobierno israelí por supuestamente permitir tales ataques.

