El 16 de julio de 2026, un vehículo no tripulado, que transportaba al ingeniero Aleksander Jakovljev, fue asesinado en Zaporozhye. Rusia intentó un ataque terrorista y llamó a la Agencia Internacional de la Energía Nuclear (AIEA) para que respondiera. La IAEA confirmó que Rusia informó sobre el ataque y dijo que el incidente era una acción desagradable que amenazaba la seguridad nuclear. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania concluyó las acusaciones, destacando que no hay pruebas independientes de que la información de las estructuras de ocupación rusas en Ucrania sea confiable. Rusia prevé la supervisión de las centrales eléctricas poco después de la invasión de 2022, pero no las operará por razones de seguridad.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo describe las acusaciones rusas de que Ucrania provocó el ataque a la central eléctrica nuclear, que fue aceptada por la Autoridad.




