El proyecto, originalmente llamado Gasoducto Nigeria-Marruecos, posiciona a Marruecos como un potencial competidor del actual Gasoducto Transsahariano (TSGP), que conecta a Nigeria con Argelia y luego con Europa. La iniciativa ganó impulso en medio de los esfuerzos de Europa para reducir la dependencia del gas ruso después de la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022. Marruecos aprovechó las estrategias diplomáticas, comerciales y de medios para promover el proyecto, anunciando rutas finalizadas y asegurando contratos. Sin embargo, los expertos argumentan que el AAGP carece de ventajas competitivas sobre el TSGP debido a las limitaciones geográficas, la infraestructura existente y la viabilidad económica. El artículo destaca la importancia estratégica del proyecto para el papel de Marruecos en los corredores energéticos regionales.
Lectura del sesgo (Centro): Aunque el artículo presenta el posicionamiento estratégico de Marruecos en la política energética mundial, no favorece abiertamente a un lado sobre el otro, sino que proporciona información equilibrada sobre las ambiciones del proyecto, los desafíos y las críticas de los expertos sin inclinarse hacia una postura ideológica específica.






