En 2021 y 2022, la inteligencia marroquí supuestamente utilizó el spyware Pegasus para monitorear a funcionarios españoles, incluido el primer ministro Pedro Sánchez y varios ministros. La vigilancia, según se informa ordenada desde el Palacio Real en Rabat por el asesor real Fouad El Himma, coincidió con acciones dirigidas a presionar a España con respecto a la disputa del Sáhara Occidental. Un informe secreto de inteligencia español vinculó estas actividades a la repentina apertura de la frontera de Ceuta en mayo de 2021, que fue vista como una táctica para manipular los flujos migratorios. En respuesta, España despidió a su ministro de Relaciones Exteriores, Arancha González Laya, en 2022.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de inteligencia marroquí como espionaje y manipulación deliberados, enfatizando el impacto en la gobernanza española y las alianzas internacionales como la OTAN.




