Monty, dos años después de haber crecido, espera en el convento de Maribor más que un año para vivir en una casa estable. A pesar de esto, su vida en el convento no es fácil, es amable, escuchado en primer lugar por sus cuidadores. El convento lo describe como un fiel amigo, que necesita un redireccionamiento, crecido en un hombre, que tiene un buen nombre. Monty está sano, cepljen, castrado en Čipiran, y puede recibir a una compañía sin otrokov.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en un perro de rescate disponible para su adopción, que es un asunto personal y emocional más que un asunto políticamente cargado.




