La misión de la Unión Europea en Pristina ha advertido a las autoridades de Kosovo que detengan de inmediato la demolición de casas de fin de semana propiedad de serbios en el norte de Kosovo, cerca del lago Gazivoda. Las demoliciones fueron llevadas a cabo por empleados de la empresa Ibar-Lepenac con sede en Pristina, con el apoyo de una fuerte presencia policial, dirigida a 11 propiedades supuestamente construidas sin permisos. El gobierno serbio ha condenado estas acciones como ilegales y vengativas, calificándolas de un nuevo acto de ilegalidad por parte del primer ministro de Kosovo, Albin Kurti. Serbia no reconoce la independencia de Kosovo, considerándolo parte de su territorio. La UE enfatizó la necesidad de soluciones legales e instó a las autoridades de Kosovo a abordar las preocupaciones sobre el debido proceso, los derechos de propiedad y los derechos humanos, al tiempo que garantiza que la policía permanezca dentro de su mandato legal.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la situación de manera objetiva, citando tanto la advertencia de la misión de la UE como la condena del gobierno serbio, y evita tomar partido, centrándose en las acciones y reacciones reportadas sin lenguaje sesgado o fuentes selectivas.



