Miroslav Pačnik, en su propia elección, retiró la espada de bronce de la kipa Josipa Broza Tita v Velenju como una advertencia simbólica de la relación de Eslovenia con el pasado comunista. En su discurso, explicó que su existencia había sido planeada hace mucho tiempo, pero que no se había producido. Pačnik trabajó en el vandalismo manifiesto, en el vandalismo motivado por motivos políticos y morales, y llamó a la abolición de todos los sistemas totalitarios.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo apoya la crítica del comunismo en el totalitarismo, llama a la represión de los sistemas y subraya la necesidad de democracia en la libertad.





