Miro Bulj, alcalde de Sinj y miembro del parlamento, discutió su decisión de apoyar una protesta en Zagreb relacionada con preocupaciones ambientales, específicamente con la gestión de residuos y proyectos como la planta termoeléctrica de Perucica. Criticó al partido HDZ por centrarse en cuestiones menores como un autobús que organizó en lugar de abordar las amenazas ambientales. Bulj describió la protesta como "totalmente croata, soberana y patriótica", enfatizando la protección de los recursos hídricos y el futuro de Croacia.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la protesta como "soberana, patriótica" y hace hincapié en la defensa de Croacia contra las amenazas ambientales, utilizando un lenguaje cargado de emociones ("defender el país", "amenazar el futuro") y posicionando la protesta como un deber nacional.






