El artículo informa sobre la minería ilegal de oro en el sur de Bolívar, Colombia, destacando su papel en la financiación de grupos armados y la violencia resultante. Se afirma que el 70% de la producción de oro de la región está controlada por grupos armados ilegales como el ELN, el 'Clan del Golfo' y los disidentes de las FARC, mientras que solo el 5% se extrae legalmente y contribuye a los ingresos públicos. El gobernador de Bolívar, Yamil Arana, enfatiza la necesidad de la acción del gobierno para desmantelar esta actividad ilegal. El artículo también señala el alto número de líderes sociales asesinados por estos grupos en los últimos cinco años, subrayando el entorno peligroso para las comunidades que buscan justicia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión como un fracaso sistémico del estado para proteger a las comunidades y regular la minería, alineándose con las críticas izquierdistas de las políticas neoliberales y los intereses corporativos.



