Las autoridades portuguesas alertaron este miércoles, 2 de julio, sobre la gravedad de la ola de calor que afecta al país y reforzaron la necesidad de medidas de prevención contra los incendios.
Jorge Ponte, responsable del IPMA, prevé que las temperaturas podrán alcanzar valores superiores a 40 grados centígrados en varias regiones del país, con noches también elevadas, por encima de los 25 grados. Según él, esta ola de calor será prolongada, pudiendo durar hasta diez días, aunque las temperaturas máximas en Lisboa pueden comenzar a disminuir a partir del martes. Esta previsión está alineada con datos anteriores, reforzando una preocupación por el impacto ambiental y la seguridad pública.
Jorge Verde, presidente de la Agencia de Gestión de Incendios Rurales, enfatizó que el momento es "serio", pero no debe generar miedo, apenas responsabilidad. Pidió que la población evite el uso del fuego y no utilice maquinaria que pueda causar incendios. Además, solicitó respeto por los operativos, incluyendo bomberos, separadores forestales y militares, que están en el campo. António Nunes, presidente de la Liga de Bomberos, destacó el doble riesgo enfrentado por los profesionales, que necesitan lidiar tanto con incendios forestales como con situaciones de emergencia médica.
A pesar del desafío, elogió la capacidad operativa de los bomberos y reforzó la importancia de priorizar la seguridad de los ciudadanos.
Para mitigar los riesgos, una Guarda Nacional Republicana (GNR) está utilizando recursos como drones y torres de vigilancia. El coronel Ricardo Alves, de la GNR, explicó que los drones ayudan a monitorear comportamientos de riesgo e identificar infracciones. Están disponibles 230 torres de vigilancia y 147 torres de videovigilancia en todo el país. Además, una GNR está realizando patrullas en áreas de riesgo, como una Serra de Santa Luzia, en Viana do Castelo, donde los soldados del ejército están vigilando desde hace algunos años, evitando incidentes que eran frecuentes en el pasado.
La Directora General de Salud, Rita Sá Machado, alertó especialmente a los grupos más vulnerables, como los niños, los ancianos y las personas con enfermedades crónicas. Pidió que se tomen precauciones adicionales para proteger a estas poblaciones durante el período de calor intenso. Por su parte, el Ministro de Administración Interior, Luís Neves, anunció que el gobierno declarará un estado de alerta a partir de la medianoche del 2 de julio, válido hasta las 23:59 del lunes 6 de julio.
Este estado de alerta implica aumentos en la preparación y respuesta operativa de las fuerzas de seguridad, incluyendo un GNR y un PSP, además de restricciones al acceso a áreas forestales y prohibiciones de actividades como incendios y uso de maquinaria en zonas rurales.
Con una combinación de olas de calor y riesgo de incendios, el país se encuentra en una fase crítica, que requiere la cooperación entre gobiernos, organizaciones y ciudadanos.
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