Miles de personas salieron a las calles de Buenos Aires para protestar contra las reformas implementadas por el gobierno ultraderechista argentino liderado por Javier Milei. La manifestación, organizada por tres importantes sindicatos y organizaciones sociales, se centró en oponerse a las reformas laborales regresivas y exigir salarios y pensiones dignos. Los manifestantes expresaron su preocupación por la situación económica, particularmente el impacto en los jubilados y el salario mínimo en declive, que ahora es el más bajo en América Latina cuando se mide en dólares. El movimiento ha formado una alianza entre diferentes sindicatos y organizaciones de trabajadores de la economía popular, señalando una estrategia más amplia de acción directa.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las protestas como una respuesta legítima a las políticas regresivas bajo un gobierno "ultraderechista", usando términos como "brutal quita de derechos" y destacando la disminución de las protecciones de los trabajadores.



