El presidente Zoran Milanović criticó al presidente serbio Aleksandar Vučić durante un desfile militar en París, donde Vučić estaba sentado delante del primer ministro croata Andrej Plenković, lo que Milanović calificó de inaceptable. Argumentó que esto violaba el protocolo diplomático, especialmente porque el evento era de naturaleza europea. Milanović también acusó a Francia de tener cuentas especiales con Serbia, refiriéndose a la venta de aviones de combate Rafale a Serbia después de que se vendieron a Croacia. Además, rechazó a Rusia como una amenaza real para Europa, criticando a la UE por centrarse excesivamente en las narrativas rusas mientras ignoraba otros temas. Milanović condenó además las ventas de armas a Serbia, instando a los ciudadanos a permanecer escépticos y advertir contra la manipulación por tales políticas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la crítica de Serbia y la política exterior francesa a través de una lente nacionalista croata, enfatizando la soberanía y el escepticismo hacia las influencias externas.






