Milan Knežević, líder del Partido Popular Democrático (DNP) de Montenegro, acusó a Croacia de ser el país más parecido a Ustaše en Europa Occidental durante las negociaciones sobre la adhesión de Montenegro a la UE. Afirmó que Croacia ha ejercido presión política sobre Montenegro, exigiendo resoluciones sobre temas como la península de Prevlaka, el barco escolar 'Jadran', compensación por daños de guerra relacionados con el campamento de Morinj y la devolución de la propiedad en la Bahía de Kotor. Knežević declaró que Montenegro se ha convertido efectivamente en el "esclavo" de Croacia en estas conversaciones. Criticó a Croacia por institucionalizar elementos asociados con el movimiento Ustaše, incluido el saludo 'Za domni spremni', y expresó su incredulidad de que los serbios sigan viviendo en Croacia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta una fuerte crítica de Croacia por parte de una figura política serbia, utilizando un lenguaje histórico e ideológico altamente cargado ("el país más parecido a los Ustaše en Europa Occidental").






