España avanzó a los cuartos de final de la Copa del Mundo al derrotar a Portugal 1-0 en un partido muy disputado. El gol decisivo fue de Mikel Merino, que entró en el juego solo cinco minutos antes del descanso. Merino aprovechó una oportunidad de tiro libre después de ser fallado por Bernardo Silva, ejecutó rápidamente el tiro y anotó con precisión. A pesar de que España tenía más posesión (56%) y oportunidades más claras, la victoria fue muy disputada, con Portugal amenazando tarde a través de dos cabeceras. El rendimiento de Merino fue crucial para evitar la prórroga, mostrando su impacto como sustituto.
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