El Tribunal Supremo del Reino Unido dictaminó que la política de inmigración de la Secretaria del Interior, Shabana Mahmood, violaba los derechos fundamentales de los migrantes al eliminar su capacidad de apelar las decisiones de deportación. Cinco migrantes del Canal, incluidos cuatro de Eritrea y uno de Sudán, argumentaron con éxito que las acciones del gobierno eran ilegales, lo que les permitió continuar con sus desafíos legales. El tribunal criticó al Ministerio del Interior por tomar decisiones que priorizaban la conveniencia sobre el debido proceso, socavando la efectividad del sistema de deportación. Este fallo podría llevar a que más solicitantes de asilo impugnen su deportación bajo la misma política. El Ministerio del Interior ha prometido apelar la decisión, mientras que los críticos laborales argumentan que la política es un fracaso y advierten que la situación puede empeorar sin controles fronterizos más estrictos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el fallo como un importante revés para la represión de la inmigración del Secretario del Interior, enfatizando los derechos legales de los inmigrantes y criticando el enfoque del gobierno como apresurado e ineficaz.




