Un inmigrante mexicano fue asesinado a tiros por agentes de inmigración estadounidenses en Houston, Texas. Según el Departamento de Seguridad Nacional, el hombre, que supuestamente vivía ilegalmente en los Estados Unidos, se resistió a las instrucciones de los oficiales y chocó con su vehículo antes de intentar golpear a un agente con su automóvil. El oficial disparó en defensa propia, lo que resultó en la muerte del hombre en el hospital. El departamento ha iniciado investigaciones internas sobre el tiroteo, mientras que el FBI también está investigando el ataque a un oficial federal. Un grupo de derechos civiles expresó dudas sobre la cuenta oficial y pidió una investigación independiente. El hijo de la víctima compartió en Facebook que su padre había estado trabajando en un sitio de construcción y había vivido en los Estados Unidos durante casi 35 años.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto la declaración oficial del Departamento de Seguridad Nacional como las cuentas de un grupo de derechos civiles que cuestiona la narrativa.




