Una ola de calor sin precedentes se ha apoderado de Italia, marcando la primera vez en la historia que las 27 ciudades monitoreadas alcanzaron el nivel máximo de alerta de calor. Las temperaturas extremas han resultado en tres muertes relacionadas con el calor, incluido un carpintero de 40 años que se derrumbó mientras trabajaba en un techo, un guardia de seguridad de 55 años encontrado muerto en su automóvil de patrulla y una mujer de 90 años que murió mientras cosechaba papas en un campo. El Vaticano ha trasladado a la audiencia del Papa Francisco a interiores para evitar la exposición al calor intenso. Los meteorólogos predicen que el anticiclón de África mantendrá al país bajo su control hasta al menos el 1 de agosto, ofreciendo solo un breve respiro de 48 horas en el norte. Se espera que las temperaturas en toda la península permanezcan por encima de 39 ° C, con una alta humedad que hace que el calor opresivo incluso durante la noche.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información objetiva sobre el impacto de la ola de calor en la salud, la infraestructura y la vida pública sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.





