Las autoridades australianas están considerando regulaciones más estrictas para los programas de cambio de comportamiento de los hombres dirigidos a abordar problemas como la violencia doméstica y el abuso sexual. Los cambios propuestos implican exigir a los proveedores de programas que realicen evaluaciones de riesgo y aseguren el acceso a servicios de apoyo para las víctimas y los niños después de las sesiones. Estos programas varían en alcance, desde sesiones educativas cortas en las escuelas hasta intervenciones a largo plazo dirigidas a personas que han abusado de sus parejas o hijos. Los ministros federales y estatales están discutiendo la implementación de estándares nacionales para fines de año, luego de una revisión que destaca la importancia de estos programas en la prevención de la violencia contra las mujeres y los niños. Sin embargo, persisten preocupaciones sobre la calidad y la base de evidencia de algunos programas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información sobre posibles cambios regulatorios en los programas de cambio de comportamiento de los hombres sin favorecer abiertamente ninguna postura política en particular.





