Dos hombres deportados de los Estados Unidos a Guinea Ecuatorial, Ahmed Soliman de Egipto y Samson Birhane de Eritrea, fueron presuntamente atados, golpeados y forzados a bajar un tramo de escaleras mientras estaban bajo custodia en un hotel de detención en Malabo. Según testigos y abogados de derechos humanos, el incidente ocurrió a la vista de otros deportados estadounidenses. Los hombres fueron trasladados más tarde a una prisión después de supuestamente hablar sobre las duras condiciones y la violencia en el Hotel Bamy, que sirve como centro de detención para personas deportadas de los Estados Unidos. Los defensores de los derechos humanos han expresado su preocupación por las condiciones peligrosas en el hotel, incluida la falta de atención médica, la vigilancia constante por parte de guardias armados y el acceso limitado a las necesidades básicas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca cuestiones sistémicas relacionadas con la política de inmigración de Estados Unidos, en particular el tratamiento de los deportados en centros de detención extranjeros, y critica el enfoque de la administración Trump para expulsar a los inmigrantes a países con violaciones documentadas de los derechos humanos.





