Una mujer de Memphis de 36 años, Kendra Scott, ha sido acusada de asesinato en primer grado después de presuntamente disparar y matar a Rodderius Morton, un hombre encontrado escondido debajo de la cama de su hija. Según una declaración jurada, Scott afirmó que actuó en defensa propia después de descubrir a Morton en su casa. Morton fue encontrado muerto en el patio delantero con una herida de bala en la parte posterior de la cabeza.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el incidente como un caso de autodefensa, enfatizando la afirmación de Scott de que actuó para proteger a sus hijos. Destaca sus presuntas amenazas contra los intrusos y retrata la situación como una confrontación entre un propietario y un visitante no deseado.




