La muerte de un médico residente encontrado muerto en el baño del Hospital Floreasca ha provocado fuertes reacciones dentro de la comunidad médica. Cătălina Poiană, presidenta del Consejo Médico Rumano, enfatizó que no se pueden sacar conclusiones hasta que se complete el examen forense. Advirtió contra la especulación y señaló que actualmente no hay información suficiente para determinar la causa de la muerte. Poiană mencionó que existe adicción entre los médicos y otras profesiones, tanto a nivel local como internacional, y enfatizó que esto no es único para los médicos rumanos. Discutió las enlaces
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta declaraciones de Cătălina Poiană, presidenta del Consejo Médico de Rumania, sin favorecer abiertamente a ningún lado político.





