El Presidente de la República, Sergio Mattarella, ha condenado con firmeza los hechos violentos ocurridos en el Valle de Susa, calificándolos de inadmisibles por la base de la convivencia democrática. Ha afirmado que la violencia es un virus letal para la democracia y que quien la practica, la predica o la justifica atenta contra la Constitución. Mattarella ha criticado la tendencia a justificar la violencia cuando las posiciones son minoritarias y ha expresado su preocupación por la falta de participación en el voto. Ha subrayado la importancia del respeto recíproco en la vida política y ha deseado que las tensiones electorales no distraigan la atención de los problemas cotidianos. Además, ha reiterado que las leyes de la ley deben seguir siendo válidas para todos, independientemente de los comportamientos individuales.
Lectura del sesgo (Centro): Aunque el discurso de Mattarella contiene una fuerte condena de la violencia y una crítica de todas las tendencias autoritarias, no presenta un claro sesgo hacia un lado político específico.





