Martha Lillard, la última paciente de polio conocida en los Estados Unidos que dependía de un pulmón de hierro, falleció a los 78 años en Oklahoma. Diagnosticada con polio a los 5 años, vivió con el dispositivo durante la mayor parte de su vida, superando importantes desafíos físicos. Su hermana, Cindy McVey, declaró que la muerte de Lillard se atribuyó a complicaciones de COVID-19 de larga duración, incluida la insuficiencia pulmonar crónica y el síndrome post-polio. A pesar de su condición, Lillard llevó una vida independiente, asistió a la escuela, condujo y finalmente se casó a través de la comunicación en línea. Permaneció activa en el aprendizaje y la adaptación a nuevas tecnologías, como Internet, que la ayudó a conectarse con otros y administrar su salud. Su fallecimiento marca el final de una era para los pacientes con polio en los Estados Unidos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en la historia médica y la vida personal de Martha Lillard, enfatizando su experiencia con la polio y su impacto en su vida diaria.






