El primer ministro Mark Carney está remodelando la política canadiense dirigiendo su Partido Liberal hacia la derecha, como lo demuestran los recientes nombramientos y decisiones políticas. Scott Gilmore, ahora el secretario principal de Carney, anteriormente abogó por un movimiento 'Red Tory' y un partido conservador progresista. Bajo Carney, los liberales están persiguiendo proyectos ambiciosos como un nuevo oleoducto y un histórico contrato de defensa, a pesar de las preocupaciones sobre el cambio climático. Carney también ha cancelado un aumento del impuesto a las ganancias de capital dirigido a los ricos, que podría costarle al gobierno miles de millones. Estas acciones sugieren un cambio hacia el conservadurismo económico y una menor supervisión regulatoria, lo que plantea preguntas sobre la dirección ideológica del partido.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las políticas de Carney como económicamente conservadoras, haciendo hincapié en el gasto en infraestructura y defensa mientras minimiza los compromisos climáticos.





