La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, ha presentado una queja formal contra las personas responsables de la filtración de grabaciones de audio en las que habla de su visa de EE.UU. y de supuestos intermediarios vinculados al FBI. Ella acusa a su ex predecesor, Jaime Bonilla, de establecer una trampa psicológica al ofrecer asistencia para recuperar el documento bajo falsos pretextos. La controversia se deriva de una disputa de larga data entre Ávila Olmeda y Bonilla, que se remonta a 2022 por un contrato cancelado de $ 40 mil millones con Next Energy. Las conversaciones filtradas ocurrieron a mediados de diciembre de 2025, durante un período de comunicación entre Ávila Olmeda y Bonilla, quien supuestamente recomendó un asesor externo, posiblemente de agencias estadounidenses como el FBI o HSI.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la situación como un ataque psicológico deliberado por el ex gobernador, lo que implica una intención maliciosa y una falta de transparencia.




