El artículo analiza una nueva tendencia de citas entre los hombres llamada 'Pheromone-Maxxing', donde evitan ducharse y usar desodorante para preservar su olor natural del cuerpo, creyendo que mejora el atractivo sexual. Esta práctica se basa en la teoría de que las feromonas masculinas pueden influir inconscientemente en las mujeres. Sin embargo, el artículo señala que esta idea carece de apoyo científico, ya que no hay evidencia concluyente de que las feromonas específicas afecten el comportamiento humano de esta manera. Se hace referencia a un estudio controvertido de la década de 1990 que sugiere que el sudor de algunos hombres podría ser más atractivo para las mujeres, pero la investigación posterior no ha podido confirmar estos hallazgos. La tendencia está vinculada a movimientos más amplios como 'Looksmaxxing', que alienta a los hombres jóvenes a mejorar su apariencia física en línea.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta el fenómeno del "Pheromone-Maxxing" como una tendencia cultural más que como una cuestión con carga política.





