El ex jugador de la liga de rugby Luke Bateman testificó ante una investigación parlamentaria que las compañías de juego le suministraron cocaína y alcohol durante eventos exclusivos, presuntamente explotando su vulnerabilidad a la adicción al juego. Bateman describió haber volado interestatal para eventos de carreras, proporcionado alcohol y comida, y alentado a tomar drogas por gerentes VIP. Criticó la falta de deber de cuidado de la industria del juego e instó a regulaciones más estrictas. El defensor anti-juego Tim Costello también acusó a los casinos y corredores de apuestas de permitir el juego problemático ofreciendo alojamiento gratuito, escoltas y drogas. Un hombre involucrado en estas acusaciones está actualmente bajo custodia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión como un fracaso sistémico de la industria del juego para proteger a los consumidores, haciendo hincapié en la responsabilidad corporativa y pidiendo medidas regulatorias.


