El gobierno entrante de Colombia ha esbozado un nuevo modelo de seguridad a través de cinco decisiones concretas antes de asumir oficialmente el cargo. Esto incluye desmantelar el enfoque anterior de "paz total" emitiendo un ultimátum a grupos armados como el ELN y el Frente 33, exigiéndoles que se sometan a la justicia antes de que el nuevo presidente asuma el poder. El gobierno ha iniciado esfuerzos de integración territorial comenzando en Cúcuta, donde el presidente electo solicitó decretos centrados en políticas sociales y de seguridad para la región de Catatumbo. Se ha nombrado un ministro de defensa respaldado por el ejército, originario de Cúcuta.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión general de las estrategias de seguridad del gobierno entrante sin favorecer abiertamente a ningún lado político, describe decisiones políticas específicas y sus implicaciones, pero no exhibe un lenguaje sesgado o una fuente selectiva.






