Una nueva investigación realizada por UTS y DCCEEW destaca las disparidades significativas de eficiencia energética entre las casas australianas más antiguas y las más nuevas. Desde 2004, las casas nuevas en la mayor parte de Australia deben cumplir con los estándares mínimos de rendimiento energético, logrando al menos 7 estrellas en la escala NatHERS. En contraste, las casas construidas antes de 2004 tienen un promedio de solo 2.1 estrellas, a menudo carecen de características esenciales como aislamiento y electrodomésticos energéticamente eficientes. El análisis de casi 1,100 casas más antiguas en Nueva Gales del Sur reveló que aproximadamente 850,000 hogares recibirían cero o una estrella para el rendimiento energético. Más de la mitad de estas casas fueron calificadas como extremadamente incómodas en clima frío, mientras que el 37% luchó con la refrigeración de verano. El estudio subraya que las casas más antiguas consumen significativamente más energía para calefacción y refrigeración, lo que lleva a mayores costos e incomodidad para los residentes. Esto se expande en los hallazgos de un estudio anterior de Victoria en 2015, ofreciendo una perspectiva geográfica más amplia sobre el tema.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta datos reales y resultados de la investigación sin una inclinación ideológica manifiesta, discute los estándares de eficiencia energética y su impacto en las condiciones de vida residenciales, centrándose en los aspectos técnicos y económicos en lugar de abogar por políticas políticas específicas.





