El Servicio Estatal de Protección de los Derechos del Niño y Adopción de Lituania negó las acusaciones de que ordenó la remoción de un bebé de dos meses que ya había muerto de una enfermedad grave. La agencia declaró que la decisión se basaba en preocupaciones sobre el abandono que afectaba a todos los niños de la familia, y los padres solo se enteraron de la decisión formal después de la muerte del bebé, ya que el servicio fue informado de su muerte varios días después. La controversia surgió después de que una familia de Ukmergė compartiera su experiencia en línea, criticando el absurdo percibido de la eliminación de un bebé fallecido y acusando a las autoridades de exceso. Lina Baranausėkien, jefa de la División de Protección de los Derechos del Niño del Condado de Vilna, explicó que la decisión se tomó el 27 de julio, pero la muerte del bebé se confirmó el 28 de julio.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información tanto desde la perspectiva de la familia como desde la posición oficial del servicio de protección de la infancia, e incluye citas del jefe de la división explicando la lógica detrás de la decisión, al tiempo que reconoce las críticas del público y la angustia de la familia.






