Los gobiernos rivales de Libia en el este y el oeste han intensificado la retórica anti-migrante y lanzado una campaña coordinada de detenciones masivas y expulsiones de migrantes y refugiados, según Human Rights Watch (HRW). Ambas administraciones han utilizado un lenguaje incendiario para justificar las acciones, lo que ha llevado a protestas xenófobas generalizadas, incluidas manifestaciones frente a la oficina de ACNUR en Trípoli. A pesar de que la ONU aclaró que no hay planes para establecer permanentemente a los migrantes en Libia, la represión ha continuado, con informes de miles de personas detenidas en condiciones inhumanas y expulsadas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una descripción equilibrada de la situación, citando múltiples fuentes, entre ellas HRW, Amnistía Internacional y la ONU. No adopta una postura ideológica clara, sino que destaca las acciones de las autoridades libias rivales y la respuesta internacional, especialmente de la UE.





