El 28 de junio de 2026, el ejército israelí destruyó la infraestructura subterránea de Hezbolá en el sur del Líbano, incluido un túnel de 200 metros que contenía cientos de armas y lanzaderas. El ataque se produjo después de que las fuerzas israelíes bombardearon a los militantes de Hezbolá con lanzacohetes y granadas. Hezbolá reaccionó al ataque, advirtiendo de su 'flagrante' kršenjem prekida vatre, y declaró que continuaría con las armas.
Lectura del sesgo (Derecha): El artículo califica la acción israelí contra Hezbolá como una operación militar directa, enfatizando la agresividad israelí y sus objetivos.




