Según declaraciones juradas de dos trabajadoras sexuales, Aldana Serrano y Lucila Goitea, Payne se frustró cuando no pudo pagarles la tarifa acordada de $ 5,000 por sus servicios debido a la falta de efectivo. Las mujeres declararon que Payne destruyó su costoso reloj Rolex de oro y amenazó con obtener más, antes de presuntamente dañar el televisor del hotel. Después de calmarse, Payne supuestamente expresó sentimientos de infelicidad relacionados con el dinero, cantó sus canciones mientras estaba intoxicado y pidió cocaína. Un informe de toxicología post-mortem confirmó la presencia de alcohol, cocaína y el sedante Klonopin en su sistema.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en la vida personal y las circunstancias que rodean la muerte de una celebridad, sin implicaciones políticas directas o participación. No presenta ninguna postura política o comentario sobre políticas gubernamentales, funcionarios o asuntos públicos.




