La futbolista española y primera dama del mundo Esther González firmó un contrato con el club saudí Al Qadisiyah, lo que generó controversia por la publicación de fotografías de su pareja e hija en las redes sociales. Activistas LGBTQ+ acusaron a su esposa de haberse comprometido con una red de países donde su relación sexual está prohibida por ley. Aunque no se explicó el motivo, su acción generó críticas en el público. González había firmado previamente un contrato con el club estadounidense Gotham FC por obligaciones privadas, lo que podría interpretarse como una pausa para las mujeres.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca la controversia que surge por la fotografía de una pareja en un país donde su identidad está prohibida por la ley, lo que muestra una tendencia hacia los derechos LGBTQ+ y críticas a las normas sociales saudíes.





