El gobierno colombiano bajo el presidente Petro ha promulgado la Ley 2590 de 2026, que aumenta las penas de prisión por el reclutamiento ilegal de menores y su uso en actividades delictivas. La ley impone entre 18 y 30 años de prisión para aquellos que inducen, restringen o utilizan menores de 18 años para cometer delitos, con penas agravadas si la víctima tiene menos de 14 años o hay vínculos con grupos armados. También ordena a entidades como Ciprunna que prioricen las áreas de alto riesgo identificadas por el Defensor del Pueblo, establece un Observatorio Nacional para monitorear el fenómeno y crea protocolos para bloquear el contenido digital utilizado para el reclutamiento. El Defensor del Pueblo reconoce el potencial de la ley, pero enfatiza que su efectividad depende de la financiación entrante del gobierno de la Depriella y las medidas implementadas. Las estimaciones sugieren que las acciones específicas solicitadas por el Defensor del Pueblo dentro del primer año, incluidas las políticas nacionales, el lanzamiento de equipos de acción y la mejora de la infraestructura escolar en las áreas rurales, indican un aumento anual de al menos 1,000 niños vinculados con grupos de alto riesgo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la nueva ley como una importante medida legislativa adoptada por el gobierno, pero no favorece ni critica abiertamente a ninguna facción política.




