En julio de 2026, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos anunció que había pagado casi $ 3 millones en compensación a las víctimas del 'Síndrome de La Habana', una condición misteriosa que afecta a los diplomáticos estadounidenses y canadienses estacionados en Cuba desde 2016. El síndrome causó síntomas como migrañas, mareos, náuseas y trastornos visuales. Estos incidentes de salud fueron reportados más tarde en otros países, incluidos China, Alemania, Australia, Rusia, Austria e incluso Washington, DC. Inicialmente, algunos funcionarios estadounidenses minimizaron los síntomas como relacionados con el estrés, mientras que otros especularon sobre posibles ataques de adversarios extranjeros como Rusia. En enero de 2025, una evaluación conjunta de las agencias de inteligencia de los Estados Unidos consideró 'muy improbable' que un adversario extranjero fuera responsable. Sin embargo, una investigación publicada por la revista rusa independiente The Inslet, la revista alemana Der Spiegel y la red estadounidense CBS sugirió que los diplomáticos podrían haber sido atacados por un arma electrónica desarrollada por Moscú.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas - las acciones del gobierno de EE.UU. y las investigaciones sobre la posible participación extranjera - sin favorecer abiertamente a un lado.





