El artículo critica el uso de metáforas simplistas por parte de los líderes mundiales para describir el complejo problema de la exposición de los menores a las plataformas de redes sociales como Instagram. Destaca cómo políticos como el primer ministro de España, Pedro Sánchez, el Reino Unido, Keir Starmer, y la danesa Mette Frederiksen emplean comparaciones exageradas, como comparar los riesgos de las redes sociales con ahogarse con un juguete o compararlos con el trabajo infantil histórico, para justificar las acciones regulatorias contra los menores en línea. La pieza argumenta que estas analogías no logran capturar las realidades matizadas de la inmersión digital y critica la repetición acrítica de dicha retórica entre diferentes figuras políticas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión de regular el acceso de los menores a las redes sociales a través de una lente crítica que se alinea con las preocupaciones progresistas sobre la seguridad digital y la protección de la juventud.





