Leor Zmigrod, una neurocientífica política, discute su investigación que vincula los estilos cognitivos con el extremismo político. Explica cómo el pensamiento rígido, a pesar de la adaptabilidad auto-percibida, se correlaciona con las opiniones políticas dogmáticas en todo el espectro ideológico. Zmigrod destaca cómo la rigidez cognitiva afecta no solo a las actitudes políticas, sino también a las estructuras neuronales, la percepción y el comportamiento humano. Explora temas como la Prueba de usos alternativos, que mide la flexibilidad creativa, y las similitudes psicológicas entre las ideologías radicales de izquierda y derecha. También aborda los peligros de la retórica polarizada, el mito del liderazgo fuerte y la conexión entre la rigidez cognitiva y la violencia política.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una discusión equilibrada sobre la rigidez cognitiva y sus implicaciones para el extremismo político sin favorecer abiertamente ninguna ideología política específica.



