En febrero, un niño de 18 meses llamado Vincent fue declarado muerto por un médico en el Mercy Gilbert Medical Center en Arizona después de ahogarse en una piscina. Sin embargo, el personal del hospital notó signos de vida, incluidos pulso débil y respiración, que fueron ignorados por el médico asistente. A pesar de esto, el niño fue trasladado a la morgue antes de ser descubierto con vida por un médico forense horas más tarde. Luego fue trasladado de urgencia a un hospital infantil en Phoenix para recibir tratamiento.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta el incidente de manera factual, citando múltiples fuentes y detallando tanto el error médico como las implicaciones legales. No muestra un claro sesgo hacia los profesionales médicos involucrados ni hacia los padres, manteniendo un tono equilibrado en todo momento.



