El artículo analiza la contribución menos conocida del artesano esloveno Janez Marinček y su hijo a la restauración del camino sagrado en la basílica de la Sagrada Familia en Barcelona antes de su consagración en noviembre de 2010. Destaca su papel en la restauración de más de 100 cruces y bancos de madera que datan de la época de Antoni Gaudí, enfatizando la importancia personal de la obra. La pieza rastrea el viaje de Marinček desde Argentina a Cataluña, donde se involucró con el legado de Gaudí a través de conexiones hechas en un coro y más tarde con expertos dedicados a preservar las obras de Gaudí. La restauración fue parte de los preparativos para la consagración papal por el Papa Benedicto XVI.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de un esfuerzo de restauración cultural e histórica sin un marco ideológico manifiesto. Si bien destaca la contribución de un individuo esloveno a un sitio reconocido mundialmente, no hay una agenda política evidente o un énfasis sesgado en la identidad nacional.






