Marine Le Pen inició su campaña presidencial en Francia en julio de 2026 sin estar bajo vigilancia electrónica, luego de que el Tribunal de Apelación redujo su condena. Su discurso en La Flèche fue acompañado por su principal colaborador, Jordan Bardella, quien se presentó como posible primer ministro si ganaba. La Fiscal General confirmó que Le Pen puede continuar su campaña sin restricciones mientras exista un recurso en el Tribunal de Casación, aunque podría tener que usar un brazalete si el fallo llega antes de las elecciones del 18 de abril y 2 de mayo. Durante el evento, grupos contrarios como la Franca Insumisa de Jean-Luc Mélenchon protestaron con pancartas que decían "¡Culpable!", a lo que Le Pen respondió acusándolos de obstaculizar la democracia. El lema de su campaña, 'Para el Renacimiento de Francia', fue criticado por algunos como una apropiación política.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo presenta a Marine Le Pen como una figura legítima y activa en la política francesa, destacando su capacidad para liderar una campaña presidencial sin restricciones.






