El artículo discute las nuevas prioridades del gobierno colombiano entrante bajo el presidente electo Abelardo De La Espriella, centrándose en la lucha contra las organizaciones criminales vinculadas al terrorismo internacional como Hezbolá. Destaca el objetivo de figuras de alto valor como Iván Mordisco (alias Calarcá), el ELN y el Clan del Golfo. El gobierno planea desmantelar los decretos de paz del ex presidente Petro, que se consideraron como habilitadores de grupos criminales. Además, hay planes para mejorar la cooperación con los Estados Unidos mediante el uso de drones avanzados y activos navales para atacar las redes de narcotráfico.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las acciones del gobierno como necesarias y agresivas contra las organizaciones criminales, enfatizando el desmantelamiento de políticas anteriores que supuestamente protegían a estos grupos.





