Una estudiante de derecho de 19 años sobrevivió a un intento de secuestro en un campus de Midrand el 28 de agosto. Tres hombres no identificados supuestamente se acercaron a ella, la atacaron e intentaron forzarla a entrar en un Audi blanco. La estudiante se resistió y pidió ayuda, lo que llevó a un transeúnte a intervenir y activar la alarma. Durante el incidente, su teléfono celular fue robado. Su familia ha encontrado obstáculos procesales al tratar de informar el crimen al Servicio de Policía de Sudáfrica (SAPS) y a su proveedor de telefonía móvil, Vodacom. Están trabajando para obtener un número de referencia de ITC para registrar oficialmente el caso y rastrear el teléfono robado, que la aplicación Find My Phone indica que se encuentra en Yeoville, Johannesburgo. Sin embargo, se les informó que el seguimiento adicional podría verse obstaculizado hasta que se completen ciertos procedimientos. La familia enfatizó su enfoque en investigar el presunto secuestro, así como la seguridad y el robo, ya que la localización de los sospechosos. El incidente ha provocado discusiones sobre el incidente, especialmente durante el Mes de las mujeres y los jóvenes.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa sobre un crimen en el que participa una estudiante de derecho y pone de relieve las preocupaciones más amplias sobre la seguridad de las mujeres y los jóvenes durante el Mes de la Mujer.


