Una opinión legal emitida por un bufete de abogados suizo concluyó que la huelga de autobuses en Winterthur el 3 de marzo violó el principio de ultima ratio, que establece que la fuerza solo debe usarse como último recurso.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la huelga como una acción legítima del sindicato a pesar de la decisión legal en su contra.






