El Gobierno español pidió a la Agencia de Protección Fronteriza de la UE, Frontex, que ayude a resolver la crisis migratoria en el enclave nordafricano de Ceuta. En julio de 2026, unos 72.000 migrantes de Marruecos fueron enviados a Ceuta, muchos de los cuales regresaron en un corto período de tiempo. Hasta mediados de agosto, unos 5.000 migrantes permanecieron en el pequeño territorio y fueron conducidos a Unruhen por residentes locales. El Gobierno español no puede deportar legalmente a los migrantes, pero tampoco puede llevarlos a la tierra firme española, ya que esto viola las leyes internacionales y las normas de Schengen.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta los hechos y los antecedentes de la crisis migratoria en Ceuta de forma neutral, sin claras preferencias políticas.




