El periodista Pigi Battista discute el desprendimiento percibido de la izquierda italiana del sentimiento público común, particularmente en reacción al caso de Mario Roggero, que actualmente está en prisión después de matar a dos ladrones. Battista argumenta que la izquierda se ha aislado en sus puntos de vista y parece desconectada de la comprensión de la realidad de la población en general. Contrasta esto con la derecha, que dice que tiende a romantizar las acciones de Roggero, aunque reconoce que este no es el tema más importante. Battista enfatiza que mientras la izquierda parece indiferente al contexto emocional y social detrás de tales actos, la derecha a menudo los idealiza demasiado.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca a la izquierda como emocionalmente desprendida del "sentido común" de la gente común, lo que implica una crítica de los valores progresistas.





