La Diócesis de Caldas respondió a las acusaciones de que el obispo Juan Fernando Franco Sánchez pudo haber cubierto el abuso por parte del sacerdote Luis Ernesto Valencia López, quien recientemente fue condenado por abusar sexualmente de un niño de 13 años en 2008. La condena inicialmente sentenció a Valencia a 12 años de prisión, pero luego se redujo a cinco años después de que se corrigiera un error judicial. El periodista de investigación Juan Pablo Barrientos acusó al obispo de no haber eliminado a Valencia de sus funciones a pesar de las acusaciones de larga data en su contra. La Diócesis emitió una declaración reafirmando su compromiso con las víctimas y ofreciendo servicios de apoyo, pero no abordó directamente las afirmaciones específicas de encubrimiento.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo discute serias acusaciones de complicidad institucional en el abuso infantil dentro de la Iglesia, que es un tema políticamente sensible en Colombia, la información sigue siendo en gran medida objetiva y no exhibe una inclinación ideológica abierta.



