La policía española en Ceuta identificó a diez ciudadanos marroquíes que habían sido expulsados previamente de España debido a la radicalización islámica. Estos individuos entraron en España durante una afluencia masiva a finales de julio a pesar de tener prohibiciones activas que impedían su entrada debido a vínculos con actividades extremistas. La policía los expulsó de vuelta a Marruecos después de confirmar sus registros de expulsión anteriores. Las autoridades continúan monitoreando perfiles potenciales vinculados al extremismo violento, utilizando mecanismos específicos para detectar la radicalización y prevenir amenazas terroristas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información fáctica sobre la identificación y la expulsión de personas vinculadas a la radicalización sin favorecer abiertamente ninguna perspectiva política.





