La policía española desalojó por la fuerza a cientos de migrantes de un campamento improvisado ubicado cerca del centro de recepción Loma Colmenar en Ceuta, que ha estado alojando a inmigrantes indocumentados desde los días 30 y 31 de julio. El desalojo se produjo después de que las tensiones aumentaron entre los migrantes y los gerentes de las instalaciones, lo que llevó a enfrentamientos en los que los oficiales tuvieron que disparar disparos de advertencia. Un presidente de la asociación de vecindarios describió la situación como caótica, con los migrantes actuando de acuerdo con la fuerza en lugar del orden. El primer ministro Pedro Sánchez anunció que se han puesto a disposición 3.300 lugares de alojamiento de emergencia en todo Ceuta, incluidos 1.200 en Loma Colmenar. Después de ser retirados, los trabajadores limpiaron el sitio y se permitió que aproximadamente 800 personas ingresaran al refugio mientras que otras se dispersaron.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de la acción policial y su contexto sin criticar ni elogiar abiertamente ni a las autoridades ni a los migrantes.





