La primera exposición, titulada 'Siempre, todavía' de Antonio Montalvo en Espacio Mínimo, presenta una colección de pinturas al óleo que representan escenas cotidianas y figuras desnudas, pintadas directamente de la vida. Las obras evocan una sensación de melancolía y transitoriedad, con un pincelado mínimo que parece hacer que las imágenes se desvanezcan en transparencia. La segunda exposición, 'La casa que no existe' de Irene González en Galería Silvestre, presenta pequeños dibujos cuadrados que recuerdan a los Polaroids, centrándose en fragmentos domésticos con ventanas y umbrales, algunos inspirados en las películas de Tarkovsky. Ambas exposiciones se describen como la creación de experiencias íntimas e introspectivas para los espectadores.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en las exposiciones de arte y no aborda temas políticamente cargados como las políticas gubernamentales, las elecciones o los problemas sociales. Proporciona una descripción y una visión general analítica de las técnicas y temas artísticos sin tomar una postura ideológica clara.




